1.Programa de Restauración:
Nuestro programa residencial de Restauración requiere un compromiso mínimo de 12 meses, dividido en cinco módulos. A todo hombre se le asignan metas de trabajo cada día, con el propósito de que aprenda buenas éticas de trabajo, utilice correctamente sus habilidades y las desarrolle en equipo en un ambiente supervisado.
- Periodo de inducción (4 semanas):
Durante este tiempo, se aprende a escuchar la voz de Dios, todo lo que el señor nos dice lo escribimos en un diario. El diario es la herramienta más importante aprendida en Canaán, porque es aquí donde se aprende a tener una comunicación directa con Dios. Se les asigna un hermano mayor, para que en los primeros seis días aprendan el diario vivir y las normas del programa. El hermano mayor también sirve como un mentor. No solo para enseñarle las normas, sino también para darle la atención específica de uno a uno, que es necesario hacerlo en los momentos más difíciles y críticos del programa. En resumen, el periodo de inducción es un nuevo comienzo ya que sirve para la construcción de una base sana y poder despejar la mente del impacto psicológico negativo que causo el consumo de sustancias psicoactivas, vivir un nuevo estilo de vida y a encontrar una nueva vida en Cristo.
- Periodo de Orientación (8 semanas)
Durante esta fase, las enseñanzas se dirigen a dos áreas principales: La confianza y la responsabilidad. La primera prioridad es comenzar a desarrollar la confianza en Dios, lo que se necesita para empezar a derribar los muros que los mantienen atado a la adicción. La segunda prioridad es que comienzan a tomar posesión de sus vidas y las decisiones que ha tomado.
A través del contrato de Regeneración, un hombre aprende a mirar su adicción y los efectos devastadores que han tenido en sus vidas y en las vidas de los demás. Como resultado de ello, comienzan a asumir responsabilidad por sus acciones y desarrollan una actitud de integridad.
Se les pide mirar que consecuencias han tenido a causa de sus adicciones en la parte legal, financiera y relacional, haciendo una lista de reparación. Esto se traduce en la realización de las relaciones clave y de oportunidades en sus vidas. Sin ayuda de un programa, los adictos se mantendrían en estado de fantasía, esto los hace continuar en adicción. Orientación implementa los primeros pasos para ayudar a un hombre a liberarse de este flagelo.
En esta frase es donde un hombre pone sus “casas”. Y las presenta a sus compañeros y profesores, con los principales hechos que le han dado forma a su actual personaje. Y donde podrán ver episodios en sus vidas que han llevado las heridas, y el resultado de sus acciones. Al final, los profesores de la clase le ayudaran a por medio de la oración a sanar. Esta fase es solo un paso más en el proceso de llegar al corazón de un hombre y la remodelación a la imagen de Dios.
- Periodo de regeneración (10 semanas)
En esta fase, los hombres aprenderán los aspectos físicos y psicológicos de la dependencia química y aprenden a tomar una responsabilidad más profunda para su recuperación. Este nivel del programa explora las etapas de la creciente dependencia de los productos químicos y que compromisos son necesarios en el camino hacia la recuperación. Incluye la información científica sobre la enfermedad, así como conocimientos sobre los daños causados a nuestros procesos de pensamiento. Es importante ver como la mente se ha contaminado con el fin de comprender los efectos de control de la adicción. Las lecciones también están diseñadas para exponer los mecanismos de negación y defensa que son tan frecuentes en la vida adictos.
Los hombres también comienzan a darse los puestos de responsabilidad en el lugar de trabajo, en los dormitorios, y con el cuidado de sus “hermanos menores” al entrar en el programa. Los grupos pequeños también comienzan a convertirse en una parte de su recuperación. Dos veces a la semana, los hombres llegan a participar en estos grupos, en los que se les anima a desarrollar la confianza con otros hombres, y aprender a procesar su pasado a través de carta de perdón.
- Sanidad Interior (10 semanas)
Aquí es donde los hombres en el programa se pueden enfocar directamente en su sanidad. Necesaria para sus heridas del alma. Sanidad interior comienza con un hombre mirando a sus mecanismos de defensa en un nivel aún más profundo.
Las lecciones como el rechazo, el proceso de duelo, los juicios, la adicción sexual, y probablemente lo más importante, el perdón, están diseñados para identificar las heridas del pasado, sacarlas a la luz y permitir que sea el señor sanando cada na de ellas. La mayoría de los adictos provienen de una familia disfuncional, donde muchas veces fueron abusados. El problema es que la misma herida que provoco el abuso los convirtió en abusadores, de victima a victimario, Los hombres aprenden a reconocer esto y son guiados en un proceso de sanidad. La toma de decisiones y la responsabilidad son clave en esta área del proceso de recuperación. Esta es una de las razones por la que la fundación Canaán Internacional es un programa de restauración, hemos aprendido que no es simplemente llevar a un hombre a su estado anterior, es ineficaz, sino que tenemos que llevar a cabo una regeneración mental. Esto se logra, en parte, a través de una profunda sanidad emocional y espiritual. Un nuevo nacimiento, Porque la meta no es la sobriedad sino una profunda intimidad con Dios.
- Discipulado (10 semanas)
Aquí los hombres se llevan al más alto nivel. Ellos son los líderes en el programa, y se espera que vivan como tales. Los discípulos se les da la oportunidad de liderar y deben fomentar un sentido de pertenencia. Algunas de esas posiciones asignadas son como tal: Los monitores del dormitorio, los líderes de áreas de trabajo, y lo más importante, cuando un nuevo hermano entra en el programa, se encargan de enseñarles el diario vivir y a escuchar la voz de Dios.
Las lecciones que se enseñan en el aula tienen el propósito de desafiar a los sistemas de creencias erróneas acerca de Dios y su propia relación personal con él. En esta fase, el sociograma se trae de nuevo, pero el nivel de responsabilidad es aún más profundo. Los hombres también se vuelven a pequeños grupos, donde ayudan a otros y enseñan a los hermanos más jóvenes como escribir y procesar las cartas de perdón. Una vez más, estamos ensañando principios importantes como retribuir ayudando a otros. Después de discipulado, los hombres han completado el programa en su primera etapa.
Te animamos a que inicies o continúes tu proceso. No conocemos tu situación ni lo que estás viviendo, pero estamos dispuestos a caminar contigo de la mano, ¡Canaán es un lugar seguro!, ¡te amamos!
- Programa de Vencedores:
La familia tiene un papel muy importante en la restauración del adicto. Conocer, seguir de cerca el proceso y además prepararse para los resultados requiere de su participación. Es por esto que existe, GRUPO DE VENCEDORES. En reuniones semanales a las familias, les entregamos por medio de charlas relacionadas con el tema de la farmacodependencia, las características de las situaciones que están viviendo su familiar en el programa. Además, tienen la oportunidad de compartir testimonios, reflexiones y herramientas para iniciar el proceso de sanidad de sus corazones.
En este grupo, mediante enseñanzas dirigidas por el grupo de facilitadores, que no son más que personas que han vivido la misma experiencia pero que se han preparado, han estudiado sobre la enfermedad y han sentido el llamado del señor a servir y a dar por gracia lo que por gracia recibieron, nos reunimos todas las semanas cumpliendo con ese llamado y recibimos allí a los familiares de los estudiantes. Los que llegan por primera vez se identifican fácilmente porque sus rostros denotan preocupación, cansancio, tristeza, amargura y dolor, es como mirarnos hace años atrás ante un espejo del pasado cuando éramos nosotros los que llegamos reflejando ese dolor que con gran ahínco trabamos de ocultar.
Esta es nuestra motivación, nuestra razón de ser, somos testimonio vivo del poder de Dios, de lo que Él ha hecho en nuestras vidas y de lo que él quiere hacer para los que creen y confían en él. Aprendemos que hay una esperanza, que no todo está perdido, que para el señor no hay imposibles, vemos esta situación como una gran oportunidad de crecer, de madurar y de cambiar; contrario a lo que se piensa, para nosotros la adicción ha sido una bendición y el vehículo utilizado por el señor para hacer un cambio de manera integral en nuestras familias.
En el grupo aprendemos a reconocer nuestra enfermedad como codependientes, a entender que no podemos cambiar a una persona, pero si a nosotros mismos de la mano de dios, que debemos aprender a soltar en amor, a amar sin posesión, a desprendernos de nuestro ser querido y entregarlo a las manos de Dios.
En el grupo de vencedores aprendemos que es hora de retomar nuestras propias vidas, esa que hemos dejado de lado por estar pendientes del adicto que tanto amamos, les entregamos herramientas que les permitan manejar de una mejor manera la situación que viven y que las pueden aplicar en las diferentes áreas de sus vidas; vidas con sed de cambio, con una urgente e inminente necesidad de restauración.
Este grupo, es el regalo adicional al a posibilidad que se abre el día en que se matricula nuestro familiar, ese día en el que nos sentimos un poco más tranquilos y en el que conciliamos finalmente el sueño porque inicia su proceso y con él, el renacer de nuestras esperanzas, pero igual de importante es que demos inicio a nuestro proceso de forma paralela; es así como seguramente con la ayuda de dios, les veremos en poco tiempo dar testimonio de lo que Dios ha hecho en sus vidas.
- Hay esperanza:
¡HAY ESPERANZA! es el resultado del poderoso milagro de restauración que Dios hizo en una familia totalmente destruida por el egoísmo e inmadurez de un hombre que, a pesar de estar casado, tener hijos y de ser el pastor presidente de una congregación de miles, abandono a su familia debido a una adicción sexual.
Si estas siendo o has sido abandonado, abusado emocional, física o sexualmente, si has sido manipulado, si estas frustrado y cansado de buscar ayuda, nada ha funcionado y honestamente crees que no hay salida para tu problema, Hay esperanza es para ti.
¡HAY ESPERANZA! Te proveerá de herramientas muy poderosas tales como el desprendimiento, el perdón, la reconciliación, el reposo, el gozo, la sanidad de traumas, y muchos testimonios que, al aplicarlos de manera sabia a tu vida, producirán cambios radicales y trascendentales que impactarán tu presente y tu futuro. Estas herramientas han sido utilizadas y probadas por más de 50 años en uno de los centros de restauración individual y familiar más prestigiosos en el mundo entero, DUNKLIN MEMORIAL CAMP.
Nuestra Panadería:
Contamos con una panadería donde todos tienen aprender más de todo lo que tiene que ver con la elaboración de los principales productos de una panadería y así puedan aprender y tener actividades que los lleven a desarrollar su creatividad y capacidades.